Probiotics / Probióticos

The other week when I visited the Biocultura fair in Madrid, I stumbled upon Marta and Eduard and their company “mes probiotics” (www.probiotics.es). They promote the use of living microorganisms, that are already present in the natural ecosystems, in agriculture to improve the quality of the soil without any genetic manipulation or synthetic ingredients. When these microorganisms enter in contact with the organic material they segregate vital substances like vitamins, organic acids and minerals, which create a beneficial environment for all living organisms.

The introduction of this concept is normally attributed to the Russian scientist Elie Metchnikoff, who suggested the possibility that ingesting food containing useful microbes could modify the flora of the human body and have beneficial health effects. The history of the use of living organisms in food can be traced to the first use of cheese and fermented products, as a beneficial method of food preservation. Today these principles are also applied in agriculture.

The result of applying these organisms in agriculture is claimed to:

  • Recover the fertility of the soil
  • Reduce maintenance costs
  • Make the plants stronger, more vital with more flowers

p73

Cuando en la semana pasada estuve en la feria Biocultura en Madrid, por casualidad di con Marta y Eduard y la empresa “mes probiotics” (www.probiotics.es). Promueven el uso de microorganismos, que ya están presentes en los ecosistemas naturales, en la agricultura para mejorar la calidad del suelo sin ningún tipo de manipulación genética o ingredientes sintéticos. Cuando estos microorganismos entran en contacto con el material orgánico segregan sustancias vitales como vitaminas, ácidos orgánicos y minerales, que crean un entorno beneficioso para todos los organismos vivos.

La introducción de este concepto se suele atribuir al científico ruso Elie Metchnikoff, quien sugirió la posibilidad de que la ingestión de alimentos que contienen microbios podría ser útil para modificar la flora del cuerpo humano y tener efectos beneficiosos para la salud. La historia del uso de los organismos vivos en los alimentos se puede remontar a la primera utilización del queso y productos fermentados, como un método beneficioso para la conservación de los alimentos. Hoy en día estos principios se están aplicando también en la agricultura.
El resultado de la aplicación de estos organismos en la agricultura se supone que:

  • Recupera la fertilidad del suelo
  • Reduce el coste de mantenimiento
  • Hace que las plantas sean más fuertes, más vitales y que florecen más

Our first olive oil / Primera cosecha de oliva

During a couple of intensive days at the beginning of November we had the chance to learn from Josep , the former owner, how to pick the olives. Previously we had bought sacks and barrels to collect the fruit and some blue tarpaulins, which we thought would be useful to put under the trees. Josep brought all the other necessary material to get the olives down from the trees, nets to cover the ground, a compressor to drive a special “broom” which vibrates and some simple sticks which you use to hit the branches and make the olives fall down. “Bad”, was the first thing he said when he saw the tarpaulins, because these are impossible to handle when it is windy, but they do make you feel productive because the falling olives makes a lot of noise …

After the first day of working with the trees, collecting fruit and filling up the sacks, your whole body aches but the feeling is very satisfying. And we had great weather, even hot enough to go for an improvised afternoon swim. In the end we managed to pick a symbolic amount of 677 kg of olives which turned into 107 litres of shining oil. We used a local olive press in the village, a bit too industrial for my taste, but the quickest solution for this first year. Next year we will look for a better press which gives a higher quality oil.

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Durante un par de intensos  días a principios de noviembre tuvimos la oportunidad de aprender a recoger las aceitunas con Josep, el antiguo propietario. Antes habíamos comprado sacos y gavetas para recoger la fruta y unas lonas de plástico de un alegre color azul. Josep trajo todo el resto del material necesario para recoger las aceitunas: mallas para cubrir el suelo, un compresor para conducir el vareador especial que vibra, sacudiendo las ramas y algunos palos simples que se utilizan para golpear las ramas y hacer que las aceitunas caigan. “Mal”, fué lo primero que dijo al ver las lonas que habíamos extendido. Cuando sopla el viento las lonas se hinchan convirtiéndose en velas imposibles de manejar. Lástima, porque  la aceituna, al caer en ellas hace mucho ruido, al contrario que con las silenciosas redes, con las que pareces no recoger apenas nada.

Tras un primer día de trabajo con los árboles, recogiendo la fruta y llenando sacos, te duele todo el cuerpo, pero la sensación es muy satisfactoria. Tuvimos muy buen tiempo, incluso demasiado calor,  lo que nos dió la excusa de darnos un baño en el mar…. En noviembre! Al final pudimos recoger la cantidad testimonial de 677 kilos de aceitunas que se convirtieron en 107 litros de brillante aceite. Con ellas fuimos a un molino de aceite local en el pueblo, demasiado industrial para mi gusto, pero la solución más rápida para el primer año. El año que viene buscaremos una  solución mejor que de un aceite de mayor calidad.