Regenerative agriculture / Agricultura regenerativa

Regenerative agriculture proposes to improve and maintain the vitality of the soil and to preserve its long-term fertility. This is accomplished through various measures:

  • Avoiding the use of agrochemical products like fertilisers, pesticides and herbicides
  • Minimize intervention in the soil structure maintaining it covered with plant life at all times
  • Usage of a rich variety of cover crops to provide biodiversity and nitrogen binding

This leads to a healthy and living soil structure rich in microbial life that will work in symbiosis with the growing plants.

Topsoil is formed through the binding of different materials that is present in gas form in the atmosphere and is mainly composed of carbon. Carbon is captured in the form of CO2 and converted using the sunlight during the photosynthesis into basic sugars that is transported to the roots of the plants. Here it builds into solid forms with the help of soil fungi and nitrogen. Soil microbes use sugar to create stable, complex forms of carbon. Plants form a symbiotic (interdependent ecosystem) with microbial life forms in the soil, which, in their turn will provide them with a large variety of minerals and trace elements. Plants with a high level of carbohydrates and minerals are to a high degree insect and disease resistant.

On the contrary, a soil without carbon becomes hard and compacted and looses its capacity to retain moisture and the use of synthetic fertilisers inhibits the natural microbial binding process. Combined with pesticides and herbicides this will render the soil almost life-less and without the capacity to bind carbon and nitrogen. This leads to poor soils, low level of minerals in the plants and a dependence on external chemicals.

p202

Agricultura regenerativa propone mejorar y mantener la vitalidad de la tierra y para preservar su fertilidad a largo plazo. Esto se logra a través de diversas medidas:

  • Evitar el uso de productos agroquímicos como fertilizantes, pesticidas y herbicidas
  • Reducir al mínimo la intervención en la estructura del suelo manteniéndolo cubierto de vegetación en todo momento
  • El uso de una rica variedad de cultivos de cobertura para proporcionar la biodiversidad y el nitrógeno de unión

Esto conduce a una estructura de suelo saludable y rico en vida microbiana que funcione en simbiosis con las plantas en crecimiento.

El humus del suelo se forma a través de la unión de diferentes materiales presente en forma de gas en la atmósfera y se compone principalmente de carbono. El carbón es capturada en forma de CO2 y convertido por la luz del sol durante la fotosíntesis en azúcares básicos que se transportan a las raíces de las plantas. Aquí se convierte en formas sólidas con la ayuda de hongos del suelo y nitrógeno. Los microbios del suelo utilizan el azúcar para crear formas estables y complejas del carbono. Las plantas forman una simbiosis (ecosistema interdependiente) con formas de vida microbiana en el suelo, lo cual, a su vez, les proporcionará una gran variedad de minerales y oligoelementos. Las plantas con un alto nivel de hidratos de carbono y minerales son en un alto grado resistente a los insectos y las enfermedades.

Por el contrario, un suelo sin carbono se vuelve dura y compacta y se pierde su capacidad para retener la humedad y el uso de fertilizantes sintéticos inhibe el proceso de unión microbiana natural. Combinado con pesticidas y herbicidas esto hará que el suelo casi carece de vida menos y sin la capacidad de unir carbono y nitrógeno. Esto conduce a suelos pobres, un bajo nivel de minerales en las plantas y la dependencia al aporte de sustancias químicas externas.