Bioindicators / Bioindicadores

A bioindicator is any species (plants or animals) whose presence or absence in a particular place can give us information about it’s environmental health. This helps us  to assess the quality of a habitat and can detect the presence of contamination and other changes in the environment.

The species used as bioindicators should be easy to identify, preferably big enough and abundant to easily be found. The proliferation of a particular  plant in any given eco-system can give information about its environmental preservation. Even changes in the shape and density of the plants can indicate environmental changes.  There are many types of plants that can act as bioindicators, like lichens, mosses and leaves and also fungi can be used.

When we look at the nutrients present in our cultivated soil, bioindicators can tell us which chemical or organic components are present in the soil and to what concentration. Therefore a soil with poor nutrient levels will have plants that can accept those conditions and when we alter those conditions, by for example adding some fertilisers, this will trig plants to grow that are favourable to higher nutrient levels and other plants will now recede in population.

The plants we cultivate will modify the soil composition, for example legumes have the ability bind nitrogen from the atmosphere to the soil. Nitrogen being an important macronutrient for plant growth and healthy development of leaves, so improved nitrogen levels can make the soil ready for new species.

Un bioindicador puede ser cualquier especie (plantas o animales) cuya presencia o ausencia en un lugar en particular puede darnos información sobre su salud ambiental. Esto nos ayuda a evaluar la calidad de un hábitat y puede detectar la presencia de contaminación y otros cambios en el medio ambiente.

Las especies utilizadas como bioindicadores deben ser fáciles de identificar, preferiblemente lo suficientemente grandes y abundantes para poder encontrarlas fácilmente. La proliferación de una planta particular en un ecosistema puede proporcionar información sobre su preservación ambiental. Incluso los cambios en la forma y la densidad de las plantas pueden indicar cambios ambientales. Hay muchos tipos de plantas que pueden actuar como bioindicadores, como líquenes, musgos y hojas, y también se pueden usar hongos.

Cuando observamos los nutrientes presentes en nuestro suelo cultivado, los bioindicadores pueden decirnos qué componentes químicos u orgánicos están presentes en el suelo y a qué concentración. Por lo tanto, un suelo con bajos niveles de nutrientes tendrá plantas que puedan aceptar esas condiciones y cuando modifiquemos esas condiciones, por ejemplo, agregando algunos fertilizantes, esto provocará que las plantas crezcan favorables a niveles más altos de nutrientes y otras plantas ahora retrocederán en la población.

Las plantas que cultivamos modificarán la composición del suelo, por ejemplo, las leguminosas tienen la capacidad de fijar el nitrógeno de la atmósfera al suelo. El nitrógeno siendo un importante macronutriente para el crecimiento de las plantas y el buen desarrollo de las hojas, por lo que los niveles mejorados de nitrógeno puede preparar el suelo para el cultivo de nuevas especies.

Small self-sufficient farms / Granjitas autosuficientes

Just how little land can you get by with and still be able to be self-sufficient? Well, that depends of course on what you mean by self-sufficient. It is hardly ever possible to be 100 % self-sufficient, because you can’t really produce all the things that you need and use. But if the definition is to produce most of ones food and exchange some of the products for other stuff then that is surely possible.

There is of course the factor of the quality of the soil. A well-drained soil with access to water will naturally be much more productive than a compacted, poor and ill-treated piece of earth. The good thing is that a poor soil can rapidly be improved and made more fertile applying methods like bio-intensive growing or the theories of permaculture.

In his classic guide for realists and dreamers “Self-sufficiency”, published in 1976, John Seymour gives an example of a one-acre farm (4,046 m2). He envisions a square layout divided in smaller areas, with a tiny house, a larger area for keeping animals and growing fruit trees. The other half of it is divided in four different strips for a vegetable garden. One of the strips is kept inactive for four years, while the other three is rotated every year with different crop groups for improving soil fertility.

John Seymours layout for a one acre self-suffient farm. (Ilustration by Dorling Kindersly)

Critics ha argued that the whole layout is out of scale and that it is impossible to keep a cow on such a small land. Perhaps that is more due to technical issues of the romantic and seducing illustration. Seymour himself writes in the book that you will need to buy plenty of food for the animals to keep them going, there is just not enough space to grow their food on one acre. He says whether you have chosen to be vegetarian or none-vegetarian, the animals are an important part of any farm, not just for giving you food like milk and eggs, but for the important part they play in the natural cycle of growing.

What you most surely will need is to apply intensive methods of growing more on less space. Applying the best growing methods in your backyard or a small detached orchard you could be self-sufficient on even less space. In Brett L. Markhams book “Mini Farming: Self-Sufficiency on 1/4 Acre” the author argues that an average family can produce 85 % of their food on just a quarter of an acre and even earn money on it.

According to John Jeavons’ method for growing bio-intensively you can produce the complete diet for feeding one person on just 316 m2, while conventional farming methods will require as much as 1400–1800 m2 and also still need the addition of fertilizers from other areas. Intensive farming will without doubt play an import role in the future for feeding more people on less space.

¿Con cuanta tierra puede uno ser capaz de ser autosuficiente? Eso depende por supuesto de lo que quieras decir con autosuficiencia. Casi nunca es posible ser 100% autosuficiente, porque realmente no puedes producir todas las cosas que necesitas y usas. Pero si la definición es producir la mayoría de los alimentos e intercambiar algunos de los productos por otras cosas, entonces seguramente eso sea posible.

Por supuesto hay un factor decisivo que es la calidad del suelo. Un suelo bien drenado con acceso al agua será, sin duda, mucho más productivo que un pedazo de tierra compacta, pobre y maltratada. Lo bueno es que un suelo pobre puede mejorarse rápidamente y hacerse más fértil aplicando métodos como el cultivo biointensivo o las teorías de la permacultura.

En su guía clásica para realistas y soñadores “El Horticultor Autosuficiente”, publicada en 1976, John Seymour da un ejemplo de una granja de menos de media hectárea (5.000 m2). Él se imagina un diseño cuadrado dividido en áreas más pequeñas, con una casita, un área más grande para el mantenimiento de los animales y el cultivo de árboles frutales. La otra mitad está dividida en cuatro tiras diferentes para un huerto. Una de las tiras se mantiene inactiva durante cuatro años, mientras que las otras tres se rotan cada año con diferentes grupos de cultivos para mejorar la fertilidad del suelo.

El esquema de John Seymour para una granja autosuficiente en media hectárea. (Ilustración de Dorling Kindersly)

Los críticos han argumentado que todo el diseño está fuera de escala y que es imposible mantener una vaca en un terreno tan pequeño. Quizás eso se deba más a problemas técnicos de la ilustración romántica y seductora del libro. El mismo Seymour escribe en el libro que necesitarás comprar suficiente comida para mantener todos los animales, simplemente no hay suficiente espacio para cultivar sus alimentos en el espacio limitado. Él argumenta que independientemente si hayas elegido ser vegetariano o no vegetariano, los animales forman una parte importante de cualquier granja, no solo por darte alimentos como leche y huevos, sino por la parte crucial que desempeñan en el ciclo natural de crecimiento.

Lo que seguramente necesitarás es usar métodos intensivos para conseguir cultivar más con menos espacio. Aplicando los mejores métodos de cultivo en el patio trasero de la casa o en un pequeño huerto separado, podría llegar a ser autosuficiente incluso con menos espacio. Brett L. Markham argumenta en su libro “Mini Farming: Self-Sufficiency on 1/4 Acre” que una familia promedio puede producir 85% de su comida en solo un cuarto de un acre (1.000 m2) e incluso ganar dinero en ella.

Según el método de John Jeavons para el cultivo biointensivo, se puede producir la dieta completa para alimentar a una persona en solo 316 m2, mientras los métodos de cultivo convencionales requerirán entre 1.400-1.800 m2 al mismo tiempo que necesitarán fertilizantes traído desde otras áreas. La agricultura intensiva sin duda jugará un papel importante en el futuro para poder alimentar a más personas con menos espacio.

Water management in dry areas / Gestión del agua en zonas secas

Spider web acting as a dew trap
Spider web acting as a dew trap

Fresh water supply is becoming increasingly scarce as many areas are receiving less and less rain. This makes it necessary and urgent to apply different methods for an efficient water management of agricultural lands in rural areas where there is no other source of water than rainfall:

  • Retain and store the rainwater
  • Make the soil more absorbent
  • Keep the soil surface covered
  • Use better adapted plants that need less water
  • Produce your own water

Many rather dry areas get most of their yearly rainfall just on a limited number of occasions with very strong downfall that often just lasts for a short time. Commonly this water just pours across the lands at a high pace drawing fertile soil with it on its, sometimes rather violent, way downhill to end up just to quickly in rivers and seas. But the sooner and higher up that the rain gets retained, the more useful will the water be. By applying low-cost techniques to a create a series of small shallow dams and ditches the rain can be kept on site and perhaps afterward be pumped up to a more permanent storage using low flow solar driven pumps.

The practice of leaving lands as bare as possible and the use of heavy machinery packs the soil hard and limits its ability to admit and store humidity. In contrast, a soil that is full of microbial and vegetal life is like a sponge that will suck up water and keep it stored in the ground. The use of machinery should be limited to lighter vehicles that can be used to open up soil and make in more absorbent.

Many farmers see any presence of other plant species as an unwelcome competitor for water and nutrients. On the contrary, can a well-managed selection of other plants have a positive impact on water retention, transformation of minerals into nutrients and will also increase biodiversity

Keeping the soil covered as much of time as possible, by letting different plants grow all year round, or by the use cuts from pruning and other plant rests to keep the surface covered up, will decrease the loss of humidity in the ground and protect it from drying up under strong solar exposure.

The selection of cultivated species should be well adapted to the local conditions and well suited to grow in areas with less water. Different pruning techniques, that takes away older and bigger branches and leaves room for younger ones can make trees more productive with less water.

Even the driest dessert contains a certain amount of humidity in the air. Different cultures have used different passive techniques to “harvest” the dew from the air. Various types constructions have been applied to bring the temperature of the air humidity down below the dew point to make it condensate and turn into liquid that can be stored. Today there are many different active techniques under development that can use solar energy to produce a cool surface where air humidity can condensate. We will look into those further in a future post.

Telaraña actuando como un atrapador de rocío
Telaraña actuando como un atrapador de rocío

Las provisiones de agua dulce limpia son cada vez más escasas, ya que muchas áreas reciben cada vez menos lluvia. Esto hace necesario y urgente aplicar diferentes métodos para una gestión eficiente del agua en tierras agrícolas en áreas rurales donde no hay otra fuente de agua que la lluvia:

  • Conservar y almacenar el agua de lluvia
  • Hacer que el suelo sea más absorbente
  • Mantener la superficie del suelo cubierta
  • Usar plantas mejor adaptadas que necesitan menos agua
  • Producir su propia agua

Muchas áreas con periodos de sequia extendidos obtienen la mayoría de sus precipitaciones anuales solo en un número limitado de ocasiones con una caída muy fuerte que a menudo dura poco tiempo. Habitualmente, esta agua pasa por encima de las tierras a gran velocidad, arrastrando tierra fértil consigo, a veces de forma bastante violenta, cuesta abajo hasta terminar rápidamente en ríos y mares. Pero cuanto antes y más arriba se conserve la lluvia, más útil será el agua. Mediante la aplicación de técnicas de bajo coste para crear una serie de pequeñas presas y zanjas poco profundas, se puede preservar las aguas pluviales en el propio lugar y para quizás luego ser bombeadas a un almacenamiento más permanente utilizando bombas de bajo caudal impulsadas por energía solar.

La práctica de dejar las tierras lo más desnudas posible y el uso de maquinaria pesada compacta el suelo y limita su capacidad de admitir y almacenar la humedad. Por el contrario, un suelo que está lleno de vida microbiana y vegetal es como una esponja que succionará agua y la mantendrá almacenada en el suelo. El uso de maquinaria debe limitarse a vehículos más ligeros que puedan usarse para abrir el suelo y hacerlo más absorbente.

Muchos agricultores ven cualquier presencia de otras especies de plantas como un competidor no deseado para el agua y los nutrientes. Al contrario de esto, una selección bien gestionada de otras plantas puede tener un impacto positivo en la retención de agua, la transformación de minerales en nutrientes y también aumentará la biodiversidad.

Mantener el suelo cubierto la mayor cantidad de tiempo posible, dejando crecer diferentes plantas durante todo el año, o mediante cortes trituradas de poda y otros restos de plantas para mantener la superficie cubierta, reducirá la pérdida de humedad en el suelo y lo protegerá de secarse bajo una fuerte exposición solar.

La selección de especies cultivadas debe adaptarse bien a las condiciones locales y ser adecuada para crecer en áreas con menos agua. Diferentes técnicas de poda, que quitan las ramas más viejas y más grandes y dejan espacio para las más jóvenes, pueden hacer que los árboles sean más productivos con menos agua.

Incluso el desierto más seco contiene una cierta cantidad de humedad en el aire. Diferentes culturas han usado diferentes técnicas pasivas para “cosechar” el rocío del aire. Se han aplicado diversas construcciones de tipos para reducir la temperatura de la humedad del aire por debajo del punto de condensación y condensarla y convertirla en un líquido que pueda almacenarse. Hoy en día hay muchas técnicas activas diferentes en desarrollo que pueden usar energía solar para obtener una superficie refrigerada donde la humedad del aire puede condensarse. Investigaremos estas técnicas más en futuras publicaciones.

Mountain ecosystems / Ecosistemas de montaña

“La cultura que hace el paisaje” (The culture that makes the landscape) is an anthology of articles published by Pedro Montserrat Recoder, who was a passionate naturalist and ecologist, with a great knowledge about the natural resources of the Pyrenees. Montserrat describes the mountainsides as integral ecosystems, where the water runs like blood through a living body, and where all parts have a vital function part in keeping the system alive and in balance. Each stratum of the slope fulfils a function and the landscape has been forming for thousands of years, thanks to the interaction of the animal world with the plant world. Through the agriculture man and the pasture of his animals the landscape has been shaped, as we know it today. “You can not talk about agriculture without livestock or livestock without the social, environmental, cultural relationships that are related to the evolution of man and give feature to the landscape,” he has said.

From the inhospitable mountain peaks, through its forests, meadows, pastures, fields, dry land crops, and reaching the plains with its orchards and irrigated crops, the nearby presence of different animals eating the vegetal products in interaction with the microbial and animal life underground, is what has nourished and shaped the landscape. Montserrat gives special importance to the ceaseless work of earthworms to process all the remains and produce humus, “create earth” which is a necessary capital for a fertile soil. Their subsurface movements work like tillage to keep the soil humid and aerated.

The author warns against monocultures and the selective and simplified productivity that, with its dependence on material brought from outside, many times ends up producing less than what it consumes. To generate biodiversity, natural forces and processes must be encouraged, which over time generates stable and well-organized systems. Pastures are an organized form of natural selection, where domesticated herbivores have followed the footsteps of wild herds, and the basis of their productivity lies in the variety of the different scenarios on the mountain slopes. This is a culture that has shaped the landscape, which must be understood and protected if we want to preserve it.

p703

“La cultura que hace el paisaje” es un antología de artículos publicados por Pedro Montserrat Recoder, que fue un naturalista y ecologista apasionado, con un gran conocimiento sobre los recursos naturales de los Pirineos. Montserrat describe las laderas de las montañas como ecosistemas integrales, por donde recorre el agua como sangre por un cuerpo vivo, donde cada parte tiene una función vital en mantener el sistema vivo y equilibrado. Cada estrato de la ladera cumple una función y el paisaje ha sido formándose durante miles de años, gracias a la interacción del mundo animal con el mundo vegetal. A través de la agricultura del hombre y el pasto de sus animales se ha dado forma al paisaje como le conocemos hoy. “No se puede hablar de agricultura sin ganadería ni de esta sin las relaciones sociales, ambientales, culturales que se relacionan con la evolución del hombre y sellan el paisaje”, ha afirmado.

Desde los inhóspitos cumbres de las montañas, pasando por sus bosques, prados, pastos, campos, cultivos de secano, y llegando a las vegas con sus huertos y cultivos de regadío, la presencia cercana de distintos animales comiéndose los productos vegetales en interacción con la vida animal y microbiana bajo tierra es lo que ha nutrido y dado  forma al paisaje. Especial importancia da Montserrat al incesable labor de las lombrices para procesar todos los restos y producir humus, “crear tierra” que es un capital necesario para un suelo fértil. Sus movimientos bajo tierra funcionan como una labranza para mantener el suelo húmedo y aireado.

El autor advierte contra los monocultivos y la productividad selectiva y simplificada que con su dependencia de material traído desde fuera muchas veces acaba produciendo menos de lo que consume. Para generar biodiversidad, hay que fomentar las fuerzas y procesos naturales, que con el tiempo genera sistemas estables y bien organizados. Los pastos son una forma organizada de selección natural, donde los herbívoros domesticados han seguido las huellas de las manadas salvajes, y en la variedad de los distintos escenarios de las laderas de montaña reside la base de su productividad. Esto es una cultura que ha dado forma al paisaje, que hay que entender y proteger si queremos preservarlo.