The plant revolution / El futuro es vegetal

We normally see plants as something inferior to animal life, more primitive, that hasn’t evolutionized at the same rate and to the same grade as the “superior” animals. In his new book, The Revolutionary Genius of Plants: A New Understanding of Plant Intelligence and Behavior, the author Stefano Mancuso shows us a whole new and intriguing view on plant life.

The plants wasn’t at all “left behind” by evolution, he argues, they just took a totally different evolutionary approach and followed a distinct path. While animals avoid changes by constantly moving around, plants decided to stay put, resist and adapt to the changes. While animals consume, plants produce. While animals have developed dedicated organs for different functions and a central brain, plants have evolved in a decentralized manner where all functions are present in every part of a plant.

We see the ability to move, and move quickly, as something very important. Speed is in a way our measurement of modernity and performance. Animals and humans have used their capacity to move for various reasons, for finding food and shelter, for protection against other animals and for spreading their DNA to new places. This behaviour has in a way freed us from a part of the need to adapt to changes and threats in our surroundings. Plants on the hand had to try to handle changing, or just plain hostile, environmental conditions and find strategies to cope with what was present around them.

So to survive, plants had to develop defences against being eaten to extinction, like sharp or unpalatable parts, and develop techniques to use the environment to carry them away to new places. They also needed to cope with strong heat, cold, draught, deluge, winds, lack of nutrients and other extreme conditions.

When you look at a plant, what you see is hierarchy of equal parts or perhaps one should say, a network of connected parts. You can cut off a piece of a plant and you still maintain a complete and fully functional organism as a base for a new individual. In a way you could say that plants never die, as parts of it may decline while others regenerate. This makes the plants a model for us when we want to create resilient technological solutions, like for a example communications networks.

Animals mostly consume more than they produce, they need an abundant quantity of nutrients from plants and other animals to keep alive and through their breathing they consume oxygen. Green plants, on the other hand, consume very little, taking most of their energy through the sunlight and the process photosynthesis and produce a substantial part of the earth’s oxygen need.

What is really fascinating about plants is that recently it has been shown that they actually have their own form of intelligence, that they react to stimuli in their environment in an active way, with different chemical reactions, or that they actually can see what is around them and also have memory, being able to remember different situations and change their reactions over time.

It may well be that the solution to many of our current environmental problems, like adapting to climate change, drinking water scarcity or food shortage, might have been here silently waiting for aeons for us humans to evolve enough to be able to see them.

Normalmente vemos las plantas como algo inferior a la vida animal, más primitivo, que no ha evolucionado tanto y al mismo ritmo que los animales “superiores”. En su nuevo libro, “El futuro es vegetal”, el autor Stefano Mancuso nos muestra una visión completamente nueva e intrigante sobre la vida de las plantas.

Las plantas no se habían “quedado atrás” por la evolución, argumenta, simplemente adoptaron un enfoque evolutivo totalmente diferente y siguieron un camino distinto. Mientras los animales pueden evitar cambios moviéndose constantemente, las plantas han decidido quedarse, resistir y adaptarse a los cambios. Mientras los animales consumen, las plantas producen. Mientras los animales han desarrollado órganos dedicados para diferentes funciones y un cerebro central, las plantas han evolucionado de una manera descentralizada con todas las funciones presentes en cada parte de una planta.

Vemos la capacidad de moverse, y de moverse rápidamente, como algo muy importante. La velocidad es, en cierto modo, nuestra medida de modernidad y rendimiento. Los animales y los humanos han usado su capacidad para moverse por varias razones, para encontrar comida y refugio, para protegerse contra otros animales y para difundir su ADN a nuevos lugares. Este comportamiento nos libera de una manera en parte de la necesidad de adaptarnos a los cambios y amenazas en nuestro entorno. Las plantas a cambio tenían que tratar de manejar condiciones ambientales cambiantes, o simplemente hostiles, y encontrar estrategias para hacer frente a lo que estaba presente a su alrededor.

Así que para sobrevivir, las plantas tenían que desarrollar defensas contra ser consumidas hasta la extinción, como partes afiladas o desagradables, y desarrollar técnicas para usar el medio ambiente para llevarlas a lugares nuevos. También necesitaban lidiar con excesos de calor o frío, sequias, inundaciones, vendavales, la falta de nutrientes y otras condiciones extremas.

Cuando miras una planta, lo que ves es una jerarquía de partes iguales o tal vez de debería decir, una red de partes conectadas. Puede cortar un esqueje de una planta y aún mantener un organismo entero y completamente funcional como base para un nuevo individuo. Se podría decir que las plantas nunca mueren, como partes puede declinar mientras que otras se regeneran. Esto les convierte en un modelo para nosotros cuando queremos crear soluciones tecnológicas resistentes, como por ejemplo las redes de comunicaciones.

Los animales en su mayoría consumen más de lo que producen, necesitan una cantidad abundante de nutrientes de plantas y otros animales para mantenerse con vida y respiran consumiendo oxígeno. Las plantas verdes, por otro lado, consumen muy poco, ya que consiguen la mayor parte de su energía a través de la luz solar y el proceso de la fotosíntesis y producen una parte sustancial de la necesidad de oxígeno de la tierra.

Lo realmente fascinante de las plantas es que se ha demostrado que de hecho tienen su propia forma de inteligencia, que reaccionan ante los estímulos de su entorno de forma activa, con diferentes reacciones químicas, o que realmente pueden ver lo que hay alrededor. También tienen memoria, son capaces de recordar diferentes situaciones y cambiar sus reacciones con el tiempo.

Puede ser que las soluciones a muchos de nuestros problemas ambientales actuales, como la adaptación al cambio climático, la falta de agua potable o la escasez de alimentos, podría haber estado esperando que evolucionásemos suficiente para poder verlos.

The bio sector continues to grow / El sector bio sigue creciendo

The European market for organic products keeps growing. According to recently published statistics by the Research Institute of Organic Agriculture (FIBL), the sales summed 33.5 billion euros in 2016 with a two-figure growth f 11.4%, which means that every European spent 40.8€ on organic products that year. But there should still be room for a bigger market in the future, as just in Switzerland only,  every person spent 274€ on organic products.

There were 373,240 organic producers and 65,889 processors. The top three countries in number of producers were Turkey, Italy and Spain. Spain is the country with the largest organic farming area in Europe (2.0 million ha), followed by Italy and France. In 2015 the Spanish organic market grew by an impressing 24.8 percent and then that market growth leadership was overtaken by Ireland in 2016 with 21.8%.

In terms of market share the Scandinavian countries comes in the forefront with countries like Denmark (9.7%) and Sweden having some of the highest ranks in Europe.

El mercado europeo de productos ecológicos sigue creciendo. Según las estadísticas publicadas recientemente por el Instituto de Investigación de Agricultura Orgánica (FIBL), las ventas sumaron 33,5 mil millones de euros en 2016 con un crecimiento de dos cifras del 11.4%, lo que significa que cada europeo gastó 40,8 € en productos orgánicos ese año. Pero todavía debería haber espacio para un mayor mercado en el futuro, ya que solamente en Suiza, cada persona gastó 274 € en productos orgánicos.

Había 373.240 productores orgánicos y 65.889 procesadores. Los tres primeros países en número de productores fueron Turquía, Italia y España. España es el país con la mayor área de agricultura orgánica en Europa (2,0 millones de hectáreas), seguido de Italia y Francia. En 2015, el mercado orgánico español creció un impresionante 24.8 por ciento y luego ese liderazgo de crecimiento del mercado fue superado por Irlanda en 2016 con un 21.8%.

En términos de cuota del mercado, los países escandinavos están a la vanguardia con países como Dinamarca (9.7%) y Suecia con algunos de los rangos más altos de Europa.

A new revolution / Una nueva revolución

The concept of open software and open hardware, without copyright and free to be used and further developed by anyone, is supposing a new industrial revolution, putting advanced yet low-cost micro computing projects in the hands of new users: children, elderly, low-incomers in developing countries, together with the ever so active “makers” like hobby enthusiast and DIY-people (do-it-yourself).

The maker movement is putting individual creators in the centre that for the first time can use a whole infrastructure and ecosystem of new soft and hardware to create customizable and unique interactive projects. The big commercials companies are also joining in, seeing the potential of this trend, getting involved in workshops and “creative garages” to be able support and snap up the best projects. Through the support of many small funders (crowd funding) many small projects can get flying without the hassle and risks of shareholder money and bank loans.

Tiny inexpensive microcomputer boards like the Arduino or the Raspberry Pi, come prepared for all kinds of extensions and can, using motors, sensors and other equipment be converted into advanced process control systems.

There are many uses for this technology in agriculture, from measuring soil and weather data to check plant health, to controlling fans, lamps or irrigations system pumps to respond to these data. Or you can make your own drone to new overview information from your farm.

A smart DIY plant system with Arduino (seeed.cc)

El concepto de software abierto y hardware abierto, sin derechos de autor y libre de ser utilizado y desarrollado por cualquier persona, supone una nueva revolución industrial, poniendo en marcha proyectos de microprocesadores avanzados, pero de bajo costo en manos de nuevos usuarios: niños, ancianos, personas con bajos ingresos en países en desarrollo, junto con los “makers” siempre tan activos como los aficionados entusiastas  y las personas que hacen bricolaje (hágalo usted mismo).

El movimiento de “makers” está poniendo a los creadores individuales en el centro que, por primera vez, pueden usar toda una infraestructura y ecosistema de software y hardware nuevos para crear proyectos interactivos personalizables y únicos. Las grandes compañías comerciales también se están uniendo, viendo el potencial de esta tendencia, participando en talleres creativos y “de garaje” para poder apoyar y obtener los mejores proyectos. Con el apoyo de varios pequeños financiadores (crowd funding), muchos proyectos pequeños pueden salir a volar sin laos problemas y riesgos del dinero de los accionistas y los préstamos bancarios.

Pequeñas y económicas placas de microprocesadores como el Arduino o el Raspberry Pi, vienen preparadas para todo tipo de extensiones y pueden, usando motores, sensores y otros elementos ser convertidas en sistemas avanzados de control de procesos.

Hay muchos usos para esta tecnología en la agricultura, desde la medición de datos del suelo y el clima para controlar la salud de las plantas, hasta el control de ventiladores, lámparas o bombas del sistema de irrigación para responder a estos datos. O puede crear su propio dron a la nueva información general de su granja.

Internet everywhere / Internet en todas partes

The talk about Ubiquitous Internet (Internet anywhere, at any time and for any device) has been going on for years. But if you weren’t situated in an urban area or within coverage of a mobile mast, that just wasn’t going to happen for you. At least not up until now.

One of the many projects underway is called OneWeb and it plans to send enough satellites into orbit around the Earth to give access to Internet from just any part of the globe. But as it is important to have short response times, the satellites have to be much closer to earth, which in turn will require much more satellites for a full global coverage.

So with thousands of satellites, each one more or less as big as a washing machine, orbiting close together at a height of 1200 km, every remote area could have Internet access at a speed up to 50 Mbit/second. To lower the costs for launching the satellite, the company plans to send up 32 of them at the same time.

There are many possible uses for this new infrastructure, not only will it facilitate data collection from remote areas for investigation or agricultural uses, but also geolocation for navigation, leisure or rescue missions as well as to provide any person at any spot of the globe with the possibility to access and make use of the worlds information.

A OneWeb Internet satellite orbiting Earth

La idea de Internet ubicua (Internet en cualquier lugar, en cualquier momento y para cualquier dispositivo) ha estado de moda durante años. Pero si uno no se encontraba en un área urbana o dentro de la zona de cobertura de un mástil móvil, eso simplemente no iba a suceder. Hasta ahora.

Uno de los muchos proyectos en curso se llama OneWeb y planea enviar suficientes satélites en órbita alrededor de la Tierra para dar acceso a Internet desde cualquier parte del mundo. Pero como es importante tener tiempos de respuesta cortos, los satélites deben estar mucho más cerca de la Tierra, lo que a su vez requerirá muchos más satélites para una cobertura global completa.

Entonces, con miles de satélites, cada uno más o menos tan grande como una lavadora, orbitando juntos a una altura de 1.200 km cada zona remota debería poder tener acceso a Internet a una velocidad de hasta 50 Mbit/segundo. Para reducir el coste de lanzamiento del satélite, la compañía se plantea enviar 32 de ellos al mismo tiempo.

Hay muchos usos posibles para esta nueva infraestructura, no solo facilitará la recolección de datos desde áreas remotas para fines de investigación o agricultura, sino también la geolocalización para misiones de navegación, ocio o rescate, así como para proporcionar a cualquier persona en cualquier lugar del mundo la posibilidad de acceder y hacer uso de la información del mundo.