Finally we’re building / Por fin construimos

After several years of waiting for a planning permission and building permits, this month the project we’ve have worked on for so long finally have kicked off. Years ago we got the idea of creating a small place where self sufficiency could be put to practice in a rural, off-the-grid context. A place for combining old and new cultivation techniques in harmony with nature together with modern technology for managing resources like water, nutrients, energy and data. A “rural lab”, were agricultural or tecnological ideas can be put to practice and were visitors can get hands-on inspiration from working solutions. The vision was to have a place, cut off from all urban infrastructure, like a “moon base”, showing off that the rural areas can be just as modern and advanced as the cities, “smart rural”. We called that idea: Centre for studies and experimentation in rural technologies for self-sufficiency .

To start with, we will reconstruct the old farm building in ruins, respecting its peculiar form, but adding a small extension to allow for a base for a minimum of installations and for the possibility of plugging in more installations over time. In this phase we will be working outdoors as there are no spaces for class rooms or work shops.

In a second phase we will add another building dedicated to learning spaces, like multi-function workshops for classes, investigation, demonstrations and  expositions.

Después de varios años esperando obtener el permiso urbanístico y la licencia de obra, este mes el proyecto en el que hemos trabajado durante tanto tiempo finalmente ha podido arrancar.. Hace años, tuvimos la idea de crear un lugar pequeño donde la autosuficiencia se pudiera poner en práctica en un contexto rural fuera de las redes urbanas o municipales. Un lugar para combinar técnicas de cultivo antiguas y nuevas en armonía con la naturaleza, junto con tecnología moderna para gestionar recursos como agua, nutrientes, energía y datos. Un “laboratorio rural”: donde las ideas agrícolas o tecnológicas pudieran ponerse a la práctica y los visitantes pudieran inspirarse de las soluciones en uso. La visión era tener un lugar, aislado de toda infraestructura urbana, como una “base lunar”, mostrando que las áreas rurales pueden ser tan modernas y avanzadas como las ciudades, “zonas rurales inteligentes”. Llamamos a esa idea: Centro de estudios y experimentación en tecnologías de autosuficiencia rural.

Para empezar, reconstruiremos el antiguo edificio agrícola en ruinas, respetando su forma peculiar, pero añadiendo una pequeña extensión para permitir una base para un mínimo de instalaciones y la posibilidad de conectar más instalaciones a lo largo del tiempo. En esta fase trabajaremos al aire libre ya que no hay espacios para salas de clase o talleres.

En una segunda fase agregaremos otro edificio dedicado a espacios de aprendizaje, como talleres multifuncionales para clases, investigación, demostraciones y exposiciones.

 

Small self-sufficient farms / Granjitas autosuficientes

Just how little land can you get by with and still be able to be self-sufficient? Well, that depends of course on what you mean by self-sufficient. It is hardly ever possible to be 100 % self-sufficient, because you can’t really produce all the things that you need and use. But if the definition is to produce most of ones food and exchange some of the products for other stuff then that is surely possible.

There is of course the factor of the quality of the soil. A well-drained soil with access to water will naturally be much more productive than a compacted, poor and ill-treated piece of earth. The good thing is that a poor soil can rapidly be improved and made more fertile applying methods like bio-intensive growing or the theories of permaculture.

In his classic guide for realists and dreamers “Self-sufficiency”, published in 1976, John Seymour gives an example of a one-acre farm (4,046 m2). He envisions a square layout divided in smaller areas, with a tiny house, a larger area for keeping animals and growing fruit trees. The other half of it is divided in four different strips for a vegetable garden. One of the strips is kept inactive for four years, while the other three is rotated every year with different crop groups for improving soil fertility.

John Seymours layout for a one acre self-suffient farm. (Ilustration by Dorling Kindersly)

Critics ha argued that the whole layout is out of scale and that it is impossible to keep a cow on such a small land. Perhaps that is more due to technical issues of the romantic and seducing illustration. Seymour himself writes in the book that you will need to buy plenty of food for the animals to keep them going, there is just not enough space to grow their food on one acre. He says whether you have chosen to be vegetarian or none-vegetarian, the animals are an important part of any farm, not just for giving you food like milk and eggs, but for the important part they play in the natural cycle of growing.

What you most surely will need is to apply intensive methods of growing more on less space. Applying the best growing methods in your backyard or a small detached orchard you could be self-sufficient on even less space. In Brett L. Markhams book “Mini Farming: Self-Sufficiency on 1/4 Acre” the author argues that an average family can produce 85 % of their food on just a quarter of an acre and even earn money on it.

According to John Jeavons’ method for growing bio-intensively you can produce the complete diet for feeding one person on just 316 m2, while conventional farming methods will require as much as 1400–1800 m2 and also still need the addition of fertilizers from other areas. Intensive farming will without doubt play an import role in the future for feeding more people on less space.

¿Con cuanta tierra puede uno ser capaz de ser autosuficiente? Eso depende por supuesto de lo que quieras decir con autosuficiencia. Casi nunca es posible ser 100% autosuficiente, porque realmente no puedes producir todas las cosas que necesitas y usas. Pero si la definición es producir la mayoría de los alimentos e intercambiar algunos de los productos por otras cosas, entonces seguramente eso sea posible.

Por supuesto hay un factor decisivo que es la calidad del suelo. Un suelo bien drenado con acceso al agua será, sin duda, mucho más productivo que un pedazo de tierra compacta, pobre y maltratada. Lo bueno es que un suelo pobre puede mejorarse rápidamente y hacerse más fértil aplicando métodos como el cultivo biointensivo o las teorías de la permacultura.

En su guía clásica para realistas y soñadores “El Horticultor Autosuficiente”, publicada en 1976, John Seymour da un ejemplo de una granja de menos de media hectárea (5.000 m2). Él se imagina un diseño cuadrado dividido en áreas más pequeñas, con una casita, un área más grande para el mantenimiento de los animales y el cultivo de árboles frutales. La otra mitad está dividida en cuatro tiras diferentes para un huerto. Una de las tiras se mantiene inactiva durante cuatro años, mientras que las otras tres se rotan cada año con diferentes grupos de cultivos para mejorar la fertilidad del suelo.

El esquema de John Seymour para una granja autosuficiente en media hectárea. (Ilustración de Dorling Kindersly)

Los críticos han argumentado que todo el diseño está fuera de escala y que es imposible mantener una vaca en un terreno tan pequeño. Quizás eso se deba más a problemas técnicos de la ilustración romántica y seductora del libro. El mismo Seymour escribe en el libro que necesitarás comprar suficiente comida para mantener todos los animales, simplemente no hay suficiente espacio para cultivar sus alimentos en el espacio limitado. Él argumenta que independientemente si hayas elegido ser vegetariano o no vegetariano, los animales forman una parte importante de cualquier granja, no solo por darte alimentos como leche y huevos, sino por la parte crucial que desempeñan en el ciclo natural de crecimiento.

Lo que seguramente necesitarás es usar métodos intensivos para conseguir cultivar más con menos espacio. Aplicando los mejores métodos de cultivo en el patio trasero de la casa o en un pequeño huerto separado, podría llegar a ser autosuficiente incluso con menos espacio. Brett L. Markham argumenta en su libro “Mini Farming: Self-Sufficiency on 1/4 Acre” que una familia promedio puede producir 85% de su comida en solo un cuarto de un acre (1.000 m2) e incluso ganar dinero en ella.

Según el método de John Jeavons para el cultivo biointensivo, se puede producir la dieta completa para alimentar a una persona en solo 316 m2, mientras los métodos de cultivo convencionales requerirán entre 1.400-1.800 m2 al mismo tiempo que necesitarán fertilizantes traído desde otras áreas. La agricultura intensiva sin duda jugará un papel importante en el futuro para poder alimentar a más personas con menos espacio.

A new revolution / Una nueva revolución

The concept of open software and open hardware, without copyright and free to be used and further developed by anyone, is supposing a new industrial revolution, putting advanced yet low-cost micro computing projects in the hands of new users: children, elderly, low-incomers in developing countries, together with the ever so active “makers” like hobby enthusiast and DIY-people (do-it-yourself).

The maker movement is putting individual creators in the centre that for the first time can use a whole infrastructure and ecosystem of new soft and hardware to create customizable and unique interactive projects. The big commercials companies are also joining in, seeing the potential of this trend, getting involved in workshops and “creative garages” to be able support and snap up the best projects. Through the support of many small funders (crowd funding) many small projects can get flying without the hassle and risks of shareholder money and bank loans.

Tiny inexpensive microcomputer boards like the Arduino or the Raspberry Pi, come prepared for all kinds of extensions and can, using motors, sensors and other equipment be converted into advanced process control systems.

There are many uses for this technology in agriculture, from measuring soil and weather data to check plant health, to controlling fans, lamps or irrigations system pumps to respond to these data. Or you can make your own drone to new overview information from your farm.

A smart DIY plant system with Arduino (seeed.cc)

El concepto de software abierto y hardware abierto, sin derechos de autor y libre de ser utilizado y desarrollado por cualquier persona, supone una nueva revolución industrial, poniendo en marcha proyectos de microprocesadores avanzados, pero de bajo costo en manos de nuevos usuarios: niños, ancianos, personas con bajos ingresos en países en desarrollo, junto con los “makers” siempre tan activos como los aficionados entusiastas  y las personas que hacen bricolaje (hágalo usted mismo).

El movimiento de “makers” está poniendo a los creadores individuales en el centro que, por primera vez, pueden usar toda una infraestructura y ecosistema de software y hardware nuevos para crear proyectos interactivos personalizables y únicos. Las grandes compañías comerciales también se están uniendo, viendo el potencial de esta tendencia, participando en talleres creativos y “de garaje” para poder apoyar y obtener los mejores proyectos. Con el apoyo de varios pequeños financiadores (crowd funding), muchos proyectos pequeños pueden salir a volar sin laos problemas y riesgos del dinero de los accionistas y los préstamos bancarios.

Pequeñas y económicas placas de microprocesadores como el Arduino o el Raspberry Pi, vienen preparadas para todo tipo de extensiones y pueden, usando motores, sensores y otros elementos ser convertidas en sistemas avanzados de control de procesos.

Hay muchos usos para esta tecnología en la agricultura, desde la medición de datos del suelo y el clima para controlar la salud de las plantas, hasta el control de ventiladores, lámparas o bombas del sistema de irrigación para responder a estos datos. O puede crear su propio dron a la nueva información general de su granja.

Internet everywhere / Internet en todas partes

The talk about Ubiquitous Internet (Internet anywhere, at any time and for any device) has been going on for years. But if you weren’t situated in an urban area or within coverage of a mobile mast, that just wasn’t going to happen for you. At least not up until now.

One of the many projects underway is called OneWeb and it plans to send enough satellites into orbit around the Earth to give access to Internet from just any part of the globe. But as it is important to have short response times, the satellites have to be much closer to earth, which in turn will require much more satellites for a full global coverage.

So with thousands of satellites, each one more or less as big as a washing machine, orbiting close together at a height of 1200 km, every remote area could have Internet access at a speed up to 50 Mbit/second. To lower the costs for launching the satellite, the company plans to send up 32 of them at the same time.

There are many possible uses for this new infrastructure, not only will it facilitate data collection from remote areas for investigation or agricultural uses, but also geolocation for navigation, leisure or rescue missions as well as to provide any person at any spot of the globe with the possibility to access and make use of the worlds information.

A OneWeb Internet satellite orbiting Earth

La idea de Internet ubicua (Internet en cualquier lugar, en cualquier momento y para cualquier dispositivo) ha estado de moda durante años. Pero si uno no se encontraba en un área urbana o dentro de la zona de cobertura de un mástil móvil, eso simplemente no iba a suceder. Hasta ahora.

Uno de los muchos proyectos en curso se llama OneWeb y planea enviar suficientes satélites en órbita alrededor de la Tierra para dar acceso a Internet desde cualquier parte del mundo. Pero como es importante tener tiempos de respuesta cortos, los satélites deben estar mucho más cerca de la Tierra, lo que a su vez requerirá muchos más satélites para una cobertura global completa.

Entonces, con miles de satélites, cada uno más o menos tan grande como una lavadora, orbitando juntos a una altura de 1.200 km cada zona remota debería poder tener acceso a Internet a una velocidad de hasta 50 Mbit/segundo. Para reducir el coste de lanzamiento del satélite, la compañía se plantea enviar 32 de ellos al mismo tiempo.

Hay muchos usos posibles para esta nueva infraestructura, no solo facilitará la recolección de datos desde áreas remotas para fines de investigación o agricultura, sino también la geolocalización para misiones de navegación, ocio o rescate, así como para proporcionar a cualquier persona en cualquier lugar del mundo la posibilidad de acceder y hacer uso de la información del mundo.